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BENEFICIOS PARA LOS NIÑOS DE TENER MASCOTAS

La introducción de una mascota en el hogar no sólo puede ser una fuente de calor y de entretenimiento para los niños, sino que también puede ofrecer muchos beneficios para su desarrollo físico, social y emocional

 

Muchas familias deciden adoptar o comprar una mascota cuando tienen un niño. Introducir un gato o un perro en casa no es una decisión que debe tomarse a la ligera. En primer lugar, siempre debe ser un compromiso por parte de los padres, no del niño, ya que en el fondo la responsabilidad por el bienestar de la mascota es de ellos. Nunca tenemos que asumir que los niños se encargan del animal aunque haremos lo posible por involucrarlos en las tareas diarias del cuidado del animal. Si se acepta este compromiso y se encuentra la mascota adecuada para la familia, los beneficios durarán muchos años.

Algunos de los muchos beneficios de tener una mascota.

A nivel FISICO:
• Mejora en las habilidad motoras, ya que el hecho de tener un perro hace que los niños corran, paseen o jueguen con su animal. Estas actividades, además de ejercitar el animal, ayudan a que los niños abandonen las actividades sedentarias y se muevan.

A nivel social SOCIAL:
• Los gatos y los perros son unos grandes facilitadores sociales. Prueba de ello es que los niños son más propensos a acercarse e interactuar con otros niños si éstos tienen una mascota. Por tanto, una mascota puede ser el puente entre un niño menos abierto socialmente y otros compañeros de juego potenciales. Las mascotas nos aceptan tal y como somos. En los niños, esto se traduce en una clase práctica de cómo deben funcionar las relaciones sociales.

• La mayoría de los niños que tienen un gato o un perro en casa prefieren jugar con ellos antes de que encender la televisión, el ordenador o ponerse a jugar con un videojuego. Con una mascota, los niños tienen la oportunidad de relacionarse, jugar, conectar y educar otro ser vivo.

• Está demostrado que las personas que en su niñez han tenido contacto con una mascota encuentran menos dificultades para mantener una relación interpersonal positiva con otras personas y que exercecen de estabilizadores de la conducta infantil.

A nivel del DESARROLLO EMOCIONAL:

  • Los animales fomentan la responsabilidad y el respeto por los demás. Desarrollan la capacidad de cuidar de otro ser vivo. De hecho, según el Observatorio del Vínculo de la Fundación Affinity, si los niños llegan a casa con problemas, buscan consuelo en padres y mascota por igual. También provocan sentimientos de competencia y seguridad, dos sentidos a desarrollar en el ciclo de la vida para conseguir un correcto equilibrio emocional del niño.
  • Contribuyen a fomentar la alegría y reducen la sensación de tristeza y de amenaza. En el trato con los animales podemos aprender muchas cosas de manera natural y sin constantes explicaciones pero con una elevada motivación.
  • Una mascota puede favorecer la autoestima y el sentido de la responsabilidad en los niños. A medida que crecen y se implican más en el cuidado de los animales, consiguen ganar en auto-confianza.


Un estudio reciente de la Fundación Affinity (2013) , demuestra que cuando los niños tienen miedo por la noche lo primero que hacen es encender la luz y luego, en igual medida, abrazar a su mascota o llamar a sus padres. También que 8 de cada 10 niños entre 9 y 12 años prefieren jugar con su mascota antes que con un videojuego. Según el mismo estudio está comprobado que en un 60% de los casos el niño asocia al perro o gato con un "compañero de actividades y juegos".

Por último, las mascotas pueden ser también una ayuda terapéutica. Con niños hiperactivos y autistas, las mascotas pueden ayudarles a abrirse o tranquilizarse. También en el caso de niños con discapacidad la tenencia de una mascota puede ayudar en su socialización, ya que aumenta la aceptación por parte de los otros niños.

En definitiva las mascotas pueden convertirse en el mejor aliado de padres y educadores para la socialización de niños y adolescentes. Si el interés por los animales de compañía se suma un cuidado adecuado, las mascotas pueden ser una fuente indiscutible de salud física, psíquica y social para los más pequeños.